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Silvia Pino: Hacer de un cambio de dirección una oportunidad para crecer

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, en Plasticosur seguimos compartiendo historias de mujeres que han decidido apostar por sí mismas y construir su propio camino profesional. Historias de valentía, aprendizaje y evolución que inspiran a otras a dar el paso.

Hoy conocemos la historia de Silvia Pino, fotógrafa que decidió emprender movida por una idea muy clara: ser dueña de su tiempo y de sus decisiones.

La semilla de emprender

En 2015, mientras vivía en Alemania y trabajaba como arquitecta, Silvia comenzó a sentir que quería algo diferente para su vida profesional.

“Quería ser dueña de mi tiempo para decidir cuándo poder viajar a España y ver a mi familia, sin tener que contar los días o pedir permiso.”

Ese deseo fue la semilla que despertó en ella la idea de emprender, aunque todavía no sabía exactamente hacia dónde la llevaría ese camino. En ese momento ya estaba iniciando un cambio hacia el ámbito de la comunicación, un recorrido que con el tiempo la conduciría a la fotografía.

Los obstáculos del camino

Como ocurre en muchas trayectorias emprendedoras, el mayor reto no siempre está fuera.

“En la primera posición del ranking de los obstáculos estoy yo misma.”

Silvia reconoce que uno de los mayores desafíos ha sido aprender a gestionar sus propios pensamientos y no dejarse frenar por ellos. A esto se suma un factor muy presente hoy en día para quienes emprenden en entornos creativos: la comparación constante en redes sociales.

“La comparación constante es otro bloqueo que a veces me hace retroceder.”

Un logro que habla de independencia

Para Silvia, el mayor éxito no se mide en cifras, sino en libertad.

“Mi mayor logro es poder vivir de mi trabajo, pagar un alquiler, estar cerca de la gente que quiero y poder viajar de vez en cuando.”

Un logro que llega después de un proceso personal intenso, lleno de aprendizajes y decisiones importantes. Y aunque reconoce que aún no se ha detenido a celebrarlo, representa una conquista profundamente significativa.

El valor del proceso

El día a día de Silvia como emprendedora combina sesiones de fotografía, edición y momentos de rutina personal.

“Un típico día puede ser desayunar en casa, ir a hacer alguna sesión de fotos, volver a editar, comer en casa o con mis padres, ir al gimnasio y seguir editando.”

Pero más allá de la agenda diaria, lo que realmente la impulsa es algo mucho más profundo: la curiosidad y el aprendizaje continuo.

“Mi motivación es la búsqueda de aprendizajes, de personas, de lugares, de conexión, de emociones.”

Un consejo claro para quienes quieren emprender

Después de su experiencia, Silvia tiene un mensaje directo para las mujeres que están pensando en emprender:

“¡Hazte autónoma ya! Los proyectos salen si puedes facturarlos.”

Para ella, empezar —aunque sea poco a poco— es fundamental. Pero también lo es rodearse de personas que acompañen el proceso.

“Es importante tener a gente con la que compartir los días grises.”

Y añade una reflexión muy clara:

“Tu voz es válida. Tus deseos e ideas son válidos, tengas la edad que tengas.”

Desde Plasticosur agradecemos historias como la de Silvia Pino, mujeres que deciden seguir su intuición, explorar nuevos caminos y demostrar que emprender también es un proceso de descubrimiento personal.

Síguela y conócela